Guía de chiringas

Precauciones al volar chiringas

Volar chiringas es una actividad segura y divertida para todas las edades, pero requiere sentido común y atención al entorno. Estas son las precauciones más importantes que todo chiringuero debe seguir.

Cables eléctricos: el peligro número uno

Nunca vueles una chiringa cerca de líneas de tendido eléctrico. Esta es la regla más importante y la que más vidas salva. Si la chiringa o el hilo tocan un cable de alta tensión, la corriente eléctrica puede viajar por el hilo hasta tus manos, causando quemaduras graves o la muerte. Mantén una distancia segura de cualquier cable eléctrico o poste de luz. Si tu chiringa queda enredada en un cable, suelta el hilo inmediatamente y llama a la compañía de electricidad —nunca intentes recuperarla tú mismo. Nunca uses hilo metálico, alambre ni hilo con fibras conductoras como línea de vuelo.

Una referencia concreta: LUMA Energy, la operadora de la red eléctrica de Puerto Rico, enseña en sus adiestramientos de seguridad a «mantener una distancia mínima de 35 pies de líneas energizadas» —unos diez metros— y a localizar las líneas antes de empezar cualquier actividad. Trasladado a la chiringa: si desde donde estás parado ves cables a menos de esa distancia, cambia de sitio antes de soltar hilo, porque una ráfaga acerca la cometa a ellos mucho más rápido de lo que puedes recoger. Y si aun así la chiringa queda sobre un cable, no la toques ni tires del hilo: LUMA atiende emergencias las 24 horas en el 1-844-888-5862.

Árboles y obstáculos

Los árboles son el segundo enemigo del chiringuero. Vuela siempre en espacios abiertos, lejos de árboles grandes donde la chiringa pueda quedar atrapada. Si tu chiringa se enreda en un árbol, no subas al árbol para recuperarla —el riesgo de caída no vale la pena. Deja que el viento la libere o pide ayuda. También evita volar cerca de edificios, antenas de telecomunicaciones o torres de cualquier tipo.

Mira al suelo

Uno de los accidentes más comunes al volar chiringas es tropezar o caer. Cuando miras hacia arriba para seguir tu chiringa, es fácil perder de vista el terreno bajo tus pies. Camina con cuidado, especialmente en terrenos irregulares con hoyos, piedras o raíces. Si necesitas correr para lanzar o rescatar la chiringa, mira hacia adelante primero. En áreas concurridas como El Morro, ten cuidado con otras personas, especialmente niños pequeños que pueden cruzarse en tu camino.

Tormentas y rayos

Nunca vueles chiringas durante tormentas eléctricas, ni cuando haya rayos visibles o truenos audibles. Aunque Benjamin Franklin usó una cometa para estudiar la electricidad, ese experimento fue extremadamente peligroso y no se debe imitar. Un rayo puede impactar la chiringa o el hilo y transmitir la descarga al suelo. Si ves nubes oscuras acercándose o escuchas truenos, recoge tu chiringa inmediatamente y busca refugio.

Aeropuertos y espacio aéreo

No vueles chiringas cerca de aeropuertos o pistas de aterrizaje. En Puerto Rico, esto aplica especialmente a las áreas cercanas al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín en Carolina y al Aeropuerto Fernando Luis Ribas Dominicci en Isla Grande. Las cometas pueden representar un peligro para las aeronaves. En general, evita volar chiringas a más de 60 metros de altura en áreas urbanas.

Las reglas federales de aviación fijan números precisos. La Parte 101 del Título 14 del Código de Regulaciones Federales aplica a «cualquier cometa que pese más de 5 libras» (2,3 kg) y se vuele atada a una cuerda o cable. Para esas cometas prohíbe volar a más de 500 pies (150 m) sobre el suelo, a menos de 500 pies de la base de una nube, con visibilidad en tierra menor de tres millas o «a menos de cinco millas del límite de cualquier aeropuerto», y exige avisar a la instalación de control de tránsito aéreo más cercana con al menos 24 horas de antelación si se va a pasar de 150 pies (46 m). Una chiringa de papel o plástico pesa una fracción de eso y no está sujeta a la Parte 101 —la explanada de El Morro queda a unas dos millas del aeropuerto de Isla Grande y aun así el propio Servicio de Parques Nacionales celebra allí su festival de chiringas—, pero esos límites son la mejor regla de sentido común que existe: cerca de una pista, vuela bajo y con poco hilo.

Supervisión de niños

Los niños deben volar chiringas siempre bajo la supervisión de un adulto. Asegúrate de que entiendan las reglas sobre cables eléctricos y tormentas. Los hilos de cometa pueden causar cortes si se deslizan rápidamente entre los dedos —considera usar guantes o un carrete con mango para proteger las manos, especialmente con vientos fuertes.

Cuida el medio ambiente

Recoge siempre tu chiringa y el hilo cuando termines de volar. Las chiringas abandonadas y los hilos sueltos pueden enredarse en árboles, contaminar el mar y representar un peligro para aves y vida marina. El Servicio de Parques Nacionales ha señalado que la basura de chiringas en El Morro es un problema constante que afecta las fortificaciones históricas. Sé un chiringuero responsable: que lo que lleves a volar regrese a tu hogar.

El Servicio de Parques Nacionales lo dice con sus propias palabras: la explanada frente a El Morro «es históricamente un campo de batalla», pero «con los años se ha convertido en el lugar favorito de generaciones de visitantes para volar chiringas», y el parque «pide a quienes vuelan chiringas que se deshagan correctamente de las cometas y el hilo usados». No es una frase de cortesía: el festival anual que el parque organizó en la explanada —el 28 de febrero de 2015 y, con cien cometas por el centenario del servicio, el 28 de febrero de 2016— tenía como objetivo declarado «educar e informar a los visitantes sobre el reciclaje de cometas, la recogida de basura y mantener limpio el parque mientras se divierten». La regla práctica es la de siempre: la chiringa se recoge, no se suelta; el hilo roto se busca y se guarda; y lo que sube a El Morro baja de El Morro contigo.